martes, 23 de septiembre de 2008

La dieta del hombre neanderthal incluía mamíferos marinos

Restos hallados en Gibraltar muestran que cazaban animales, entre ellos, focas
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Efe / Madrid

Investigadores de centros españoles y británicos han descubierto en dos cuevas de la cara Este del peñón de Gibraltar las evidencias fósiles más claras hasta la fecha de que los neanderthal cazaban y se alimentaban de animales marinos, entre ellos focas. Los resultados, que se publican en la edición digital de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, confirman que Neardenthales y Homo Sapiens no diferían de forma destacable en cuanto a la forma en la que aprovecharon los recursos marinos y se adaptaron al medio.

Los resultados proceden del trabajo realizado en las cuevas Vanguard y Gorham, situadas en la playa del Gobernador. Los restos fósiles proceden de capas de sedimentos que tienen más de 42.000 años y en Vanguard pertenecen a tres ocupaciones de neanderthales que habitaron estas cuevas. En ellas han aparecido restos óseos de focas que presentan marcas producidas por herramientas de piedra utilizadas para extraer piel y carne. Los fósiles muestran que los individuos rompían los huesos para extraer la médula.

Según explica Yolanda Fernández-Jalvo, del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid e investigadora del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) participante en el estudio, los neanderthales no sólo explotaban los recursos terrestres, sino que poseían conocimiento sobre la reproducción en tierra de las focas y aprovechaban este periodo estacional para ocupar las cuevas de Vanguard y Gorhan. En estas cuevas también han aparecido restos de peces y de moluscos, además de cabras, ciervos, jabalíes y conejos.

La investigación rebate la teoría de que el Homo Sapiens era la única especie humana que tenía capacidad para explorar todos los recursos naturales, lo que incluía a los marinos, que llegó a defender la influencia de una dieta marina en la evolución de su cerebro. Los resultados muestran ahora que Homo Sapiens y Neanderthales apenas diferían en su aprovechamiento de los recursos.

Los autores creen que esta adaptación al medio y el aprovechamiento de los recursos marinos permitió a estos grupos permanecer en la zona hasta convertirse en la última presencia conocida Neanderthales antes de su extinción.

En el trabajo, en el que colaboran también instituciones británicas y canadienses, han participado investigadores españoles de las Universidades de Huelva y Granada, el Museo Arqueológico de El Puerto de Santa María y el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social de la Universidad Rovira i Virgili en Tarragona.