jueves, 25 de octubre de 2007

"Oh, Dios mío", exclamó la princesa Diana antes de morir

LONDRES (AFP) — "Oh, Dios mío" fueron las últimas palabras que salieron de boca de la princesa Diana poco antes de morir tras sufrir un accidente de tráfico en París en 1997, dijo un testigo el jueves durante una audiencia de la investigación judicial inglesa.

"Oh Dios mío, Oh Dios mío", repetía la princesa poco después de que el Mercedes en el que viajaba se empotrara en uno de los pilares del túnel del Puente del Alma, según el testimonio de un fotógrafo difundido por vídeo durante una nueva audiencia pública en Londres.

La ex esposa del príncipe Carlos, heredero del trono británico, falleció unos instantes después de haber pronunciado estas palabras junto a su novio Dodi Al Fayed, quien también perdió la vida.

"¡Está viva!", dice haber gritado el fotógrafo Damien Dalby, pidiendo auxilio a los colegas que se hallaban en el lugar del accidente.

"Salía humo del vehículo. Quería apagar el coche, pero no podía", declaró.

¿Es cierto que la mujer del coche intentaba hablar?", le preguntó un abogado. "Sí, decía 'Oh my God, oh my God'" (Oh, Dios mío, Oh Dios mío), respondió el fotógrafo.

La investigación judicial, iniciada el 2 de octubre en la Alta Corte de Londres para esclarecer las circunstancias del deceso, durará un máximo de seis meses.

Por no tratarse de un juicio, en las audiencias no comparecen acusados ni habrá condenas.

Scotland Yard concluyó en diciembre de 2006 que el accidente se debió a un exceso de velocidad y al estado de ebriedad del conductor Henri Paul, quien también falleció.

El padre de Dodi Al Fayed, el multimillonario egipcio Mohamed Al Fayed, sostiene que se trató de una conspiración para acabar con la pareja.

Según Al Fayed, la misma noche de la tragedia, su hijo iba a pedir a la princesa que se casara con él y la corona británica no quería que la madre del príncipe Guillermo, segundo en el orden de sucesión al trono, contrajera matrimonio con un musulmán.