viernes, 27 de julio de 2007

Un tipo de locura afecta a quienes trabajan cerca de los polos

WASHINGTON, Estados Unidos | REUTERS


Trabajar por largos períodos de tiempo en las duras condiciones que presentan las zonas cercanas a los polos Norte y Sur suele causar en las personas una serie de síntomas psicológicos que se conocen como "locura polar", informaron científicos.

Los investigadores estudiaron los efectos psicológicos en personas que trabajaban duro en puestos fronterizos remotos.

Mientras que algunas personas en expediciones polares experimentan una sensación gratificante de realización, los expertos dijeron que entre el 40 y el 60 por ciento de ellos sufriría efectos negativos como depresión, problemas de sueño, enojo, irritabilidad y conflictos con compañeros de trabajo.

En cerca del 5 por ciento de esas personas, los problemas psicológicos graves permanecen lo suficiente como para merecer tratamiento con medicación o terapia, indicaron los expertos.

"La locura polar puede presentar una variedad de formas", dijo Lawrence Palinkas, antropólogo de la University of Southern California, quien escribió el artículo publicado en la revista médica The Lancet junto con Peter Suedfeld, de la University of British Columbia en Canadá.

"Algunas personas tendrían dificultad en ajustarse a los ciclos (diarios) de luz y oscuridad y, por ello, nunca pueden dormir bien y experimentan un desorden del sueño", añadió el investigador.

"Ciertas personas pueden deprimirse. Algunas personas simplemente no pueden manejar el confinamiento ni ver a las mismas personas a diario por largos períodos de tiempo", señaló el coautor.

Los científicos mencionaron varios síntomas más registrados entre las personas que participan de expediciones polares, como problemas de memoria, ansiedad, reducción del estado de alerta, dolores de cabeza, aburrimiento, fatiga, descuido en la higiene personal, inercia intelectual y sobrealimentación.

En la Antártida, 20 países operan 47 estaciones permanentes todo el año, en las que cientos de personas viven por meses.
Las estaciones antárticas son operadas por Estados Unidos, Canadá, Rusia, Islandia, Suecia, Noruega y varios países sudamericanos, entre otros.