lunes, 30 de julio de 2007

Gato de casa de reposo de EEUU puede percibir la muerte

CHICAGO (Reuters) - Cuando un gato llamado Oscar visita a los residentes del Centro de Reposo y Rehabilitación Steere de Providence, en Rhode Island, Estados Unidos, el personal se sobresalta: Oscar puede percibir cuando alguien está a punto de morir dentro de algunas horas.

En sus dos años viviendo en la unidad de pacientes con demencia de Steere, Oscar ha estado al lado de la cama de más de 25 residentes poco antes de que murieran, según el doctor David Dosa, de la Universidad de Brown, en Providence.

Dosa escribió sobre Oscar para la revista Journal of Medicine de New England.

"No es que el gato esté siempre ahí primero," dijo el doctor Joan Teno, un profesor de la Universidad de Brown que supervisa a los pacientes de esa unidad.

"Pero el caso es que siempre se las arregla para aparecer y siempre parece estar en las últimas dos horas," agregó.

Criado en la casa de reposo desde que era un recién nacido, Oscar a menudo da la bienvenida a los residentes, pero cuando hace una visita en particular, los médicos y el personal del recinto saben que es hora de llamar a los familiares.

"No creo que éste sea un gato médium," dijo Teno. "Creo que probablemente hay una explicación bioquímica," sostuvo en una entrevista telefónica.

Pese a que las mascotas a menudo son utilizadas para dar mayor calidez a personas de tercera edad en las casas de reposo, el talento de Oscar es especial, aunque no inesperado.

"Eso es algo tan típico de los gatos," sostuvo Thomas Graves, un experto en felinos y jefe de medicina animal en la Escuela de Veterinaria de la Universidad de Illinois.

Graves asegura que no existe evidencia para sugerir que los gatos pueden percibir la muerte, pero no lo descarta por un minuto.

"Aquellas cosas son difíciles de estudiar. Creo que posiblemente los perros y gatos pueden percibir cosas que nosotros no podemos," afirmó.

En un día en particular narrado por el doctor Dosa, Oscar estuvo junto a la cama de una paciente en la habitación 313. Su presencia provocó que el personal hiciera llamadas e iniciara una vigilia.

Cuando uno de los nietos de la paciente preguntó por qué el gato se encontraba junto a la cama, su madre le explicó: "Está ahí para ayudar a la abuela a llegar al cielo," según el relato de Dosa.

La anciana murió media hora después.