viernes, 10 de julio de 2009

Chávez considera un "error" de EE.UU. el diálogo hondureño en Costa Rica

Caracas, 10 jul (EFE).- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, calificó hoy de "gravísimo error" de EE.UU. el haber impulsado un diálogo con el presidente hondureño en ejercicio, Roberto Micheletti, y pidió a su colega estadounidense, Barak Obama, que "rectifique".

"Le estamos dando el beneficio de la buena fe" ante este "gravísimo error" de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo Chávez al referirse a las conversaciones en Costa Rica entre las partes enfrentadas en Honduras.

Esa iniciativa "se convirtió en una trampa para la democracia y en un muy peligroso y grave precedente", manifestó el presidente en una rueda de prensa con medios internacionales en el Palacio presidencial de Miraflores, tras varios días de silencio.

El mandatario venezolano lamentó que su colega de Costa Rica, Óscar Arias, que actúa como mediador en el diálogo entre emisarios del presidente hondureño derrocado, Manuel Zelaya, y de Micheletti, elegido por el Congreso tras el golpe militar, se haya prestado a este "precedente nefasto".


Chávez rechazó la idea de hablar con "un usurpador", como calificó a Micheletti, del que dijo que, en lugar de ser recibido por un presidente legítimamente elegido, debió haber sido apresado a su llegada a Costa Rica, y aseguró que así sería si hubiese venido a Venezuela.

Consideró que el diálogo iniciado en Costa Rica "nació muerto" y se preguntó si Clinton había consultado a Obama acerca de esa iniciativa, al tiempo que pedía al presidente estadounidense "rectificar".

"Ya fue abortado y está sepultado", dijo del diálogo entre las dos partes, que calificó también de "aborto de EE.UU.", si bien agregó que aún permanece "alguna vela encendida".

Chávez, que desde el momento en que se conoció la detención, expulsión y posterior destitución de Zelaya le proclamó su respaldo y llamó "golpe troglodita" la acción que llevó a su derrocamiento, ironizó hoy sobre la posibilidad de que Arias deba seguir recibiendo en un futuro a otros, en similares circunstancias.

"Un Nobel de la Paz, un presidente democráticamente elegido", como lo es Arias, recibió a Gorileti", exclamó Chávez, según el cuál esta situación pone en juego la paz en el continente.

Arias quizás próximamente reciba a quienes derroquen al presidente de Guatemala, Álvaro Colom, "porque me consta que hay un plan golpista en Guatemala", denunció, antes de hacer alusión también a presuntos planes en El Salvador y Nicaragua.

Chávez, que señaló haber hablado con varios presidentes, entre los que citó a su colega argentina, Cristina Fernández, y el mexicano Felipe Calderón, reiteró al Gobierno del presidente Obama que "haga algo" y que sea "coherente con sus palabras".

Reveló que, por primera vez en los diez años que lleva como presidente de Venezuela, llamó por teléfono en las últimas horas al Departamento de Estado de EE.UU. y habló con el saliente secretario de Estado adjunto para América Latina, Thomas Shannon.

Según indicó, ambos mantuvieron una conversación de una media hora en la que le pidió a su interlocutor transmitir al Gobierno de Obama su petición de que "trate de calibrar bien el momento" que se vive en el continente, porque, advirtió, lo que sucede en Honduras "también es un reto" para el Gobierno estadounidense.

"Por si no lo han calibrado, es bueno que se lo digamos: será un precedente terrible si este Gobierno golpista lograra instalarse en Honduras", subrayó Chávez, que el domingo siguió de cerca el fallido intento de vuelta a su país de Zelaya en un avión venezolano.

Respecto a Zelaya, Chávez dijo que "como un caballero" accedió a acudir a la cita en Costa Rica, aunque se dio cuenta del "craso error de EE.UU." de impulsar un diálogo "absolutamente indigno e imposible".

En otro momento de la rueda de prensa, Chávez destacó que hay militares hondureños "comprometidos con el golpe", pero "otros no lo están".

"Vamos a ver cuánto dura" el apoyo al actual Gobierno hondureño, dijo el presidente venezolano, una de las voces que más se alzaron en apoyo a Zelaya y a su inmediata restitución en el poder.

Preguntado sobre la situación de Honduras dentro de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), Chávez dijo que no se ha decidido excluir a ese país miembro del grupo que impulsa Venezuela y del que forman parte, entre otros, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Ecuador.

Sí reiteró, en cambio, que se ha suspendido el envío de petróleo venezolano a ese país en el marco de Petrocaribe, y no descartó una nueva convocatoria del Grupo de Río para estudiar medidas conjuntas que puedan contribuir a una solución a la crisis hondureña. EFE