jueves, 9 de julio de 2009

Barbitúricos y una supuesta adicción centran investigación sobre Jackson

LOS ÁNGELES (AFP) — La supuesta dependencia que sufría Michael Jackson de los barbitúricos emergió como una de las causas de su muerte hace dos semanas, mientras el Rey del pop recibirá el viernes otro homenaje póstumo en Indiana, donde nació, aunque se desconozca el destino final de sus restos.

Después de que todas las sospechas señalaran al cardiólogo Conrad Murray, quien acompañaba a Jackson cuando murió el 25 de junio a los 50 años de un paro cardiaco, salió a la luz el dermatólogo Arnold Klein, un médico que niega haber facilitado sedantes fuertes a su paciente y amigo famoso.

Mientras los críticos de televisión aún publican elogios del homenaje del martes al inventor del 'Moonwalk', persisten las especulaciones sobre el paradero del cuerpo Jackson, cuya familia, según reportes, sabía de su adicción a medicinas duras en los últimos años.

Según el diario Los Angeles Times los restos del cantante están bien cuidados y todavía el jueves no había una decisión sobre el destino de su cuerpo.

Las grandes incógnitas en torno a las causas del fallecimiento del cantante y la suerte de los tres hijos (Prince Michael, de 12 años, Paris, de 11 y Prince Michael II, de 7 años) concentran por ahora la cobertura sobre el artista que vendió 750 millones de discos y revolucionó la industria musical.

El dermatólogo Klein está desde el miércoles aclarando en los medios estadounidenses que no es el padre biológico de los dos hijos mayores del Rey del pop, aunque en un tono ambiguo: "Hasta donde yo sé, yo no soy el padre de esos niños. No puedo responder esto de otra manera".

"Una vez doné semen pero no fue para Jackson", dijo en una entrevista el médico que presentó a Michael Jackson a su asistente Debbie Rowe. La enfermera estuvo casada con el músico entre 1996 y 1999 y es madre de los dos primeros niños, a quienes tras el divorcio entregó al artista.

Sobre el supuesto suministro de medicinas a Jackson, Klein dijo: "Yo no le di esa porquería de la que están hablando. ¿Cómo le voy a recetar Diprivan cuando no entiendo ni cómo se usa?".

Sin embargo, reconoció en una entrevista con CNN que sabía que en el pasado Jackson había utilizado Diprivan, uno de los nombres comerciales de Propofol, un fuerte medicamento para provocar anestesia en intervenciones quirúrgicas.

"Supe en un momento que utilizó Diprivan durante una gira por Alemania. Lo usaba con un anestesista (que se lo suministraba) para dormir por las noches y le dije que era una locura".

La Policía se ha concentrado en el hallazgo en la casa de Jackson de Diprivan.

"He dicho que cualquier persona que convierta a alguien en adicto o dé sustancias potencialmente peligrosas directamente para que las use, como Propofol (Diprivan), es criminal", dijo Klein a un programa de la cadena estadounidense ABC.

El especialista en dermatología también negó ser parte del grupo de cinco médicos que la policía interroga en su investigación sobre el papel de sedantes en el paro cardiaco que sufrió Michael Jackson, a quien vio "feliz y bailando" en su consulta cuatro días antes de morir.

El Instituto Forense de Los Angeles manifestó que no revelará las causas de la muerte de Jackson hasta obtener los resultados de exámenes toxicológicos, dentro de unas cuatro semanas.

El viernes por la tarde, la ciudad natal de Jackson, Gary (Indiana, noreste), le ofrecerá un homenaje en el Steelyard Stadium que espera convocar multitudes, anunció la alcaldía.

Los funerales públicos de Jackson tuvieron audiencia masiva el martes en Estados Unidos con 31 millones de telespectadores, aunque acontecimientos como la primera guerra del Golfo o el veredicto de O.J. Simpson captaron en el pasado mucha más atención.

Pero en 2009, el seguimiento de este evento batió récords de visitas e intercambios de mensajes en sitios web que transmitieron minuto a minuto la despedida al ícono pop, que ya era leyenda antes de morir para las generaciones jóvenes, más proclives a informarse a través de la red que por televisión.

En América Latina, Europa y Estados Unidos los discos más emblemáticos y las recopilaciones de los mayores éxitos de Jackson figuran el jueves entre los más vendidos: otra hazaña -póstuma- del intérprete de "I'll be there" para la alicaída industria de la música.