martes, 26 de mayo de 2009

Brasileños e irlandeses están entre los más optimistas del mundo

Fuente :http://diario.elmercurio.com/2009/05/26/ciencia_y_tecnologia/ciencia_y_tecnologia/noticias/17860BA7-9BE9-4240-B475-BB438C1E7E85.htm?id=%7B17860BA7-9BE9-4240-B475-BB438C1E7E85%7D

Chile está en la mitad, ni optimista ni pesimista, mientras Zimbabwe y Haití ven la vida con pesimismo. Las características más o menos modernas de una sociedad son las que influyen.


Los humanos somos optimistas por naturaleza. Tanto así, que el 89% de los habitantes de 140 países del planeta están seguros de que los próximos cinco años serán tan buenos o mejores que el actual.

Así lo muestra un estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Kansas y Gallup, y que comprende a personas de 140 países, equivalentes al 95% de la población mundial (en total, más de 150 mil personas encuestadas).

Con toda la información recopilada, los investigadores elaboraron el Mapa Mundial del Optimismo (ver infografía), en el que Irlanda, Brasil, Dinamarca y Nueva Zelandia aparecen como los países con mayor índice de confianza en el futuro; mientras que Zimbabwe, Egipto, Haití y Bulgaria son el polo opuesto. Chile, en tanto, se sitúa en la medianía del ranking.

"Estos resultados proporcionan pruebas concluyentes de que el optimismo es un fenómeno universal", afirmó Matthew Gallagher, candidato a doctor en Psicología de la U. de Kansas, quien dirigió el estudio sobre el optimismo y lo presentó el domingo en la reunión anual de la Asociación para una Psicología Científica (APS) en San Francisco, EE.UU.

Otro dato interesante del estudio es que sólo el 5% de los entrevistados cree en que los próximos cinco años su vida será igual o peor que en los últimos cinco. O sea, ni la recesión económica ni la gripe A(H1N1) han logrado hacer mella en el natural optimismo humano.

Al analizar estos datos, los especialistas explican que hay una serie de aspectos que influye en que una nación vea el vaso medio lleno o medio vacío. "En las sociedades tradicionales, las personas suelen ser pesimistas y desconfiadas; en las modernas, tienden a ser más optimistas y confiables", parte explicando Eduardo Valenzuela, director del Instituto de Sociología de la U. Católica.

Otro aspecto relacionado con esta característica, agrega, es que en las mediciones América Latina suele mostrar mucho optimismo, el que en gran medida se explica por la "movilización educativa" que han vivido las últimas generaciones.

"Hay dos clases de optimismo: la del pobre para salir de la pobreza, que es muy alta entre nosotros, porque rara vez el pobre cree que él o sus hijos permanecerán en ese estado; y el del éxito económico, más moderado porque pocos piensan que podrán hacerse ricos o que alcanzarán la fortuna en algún sentido relevante", dice Valenzuela.

Claudio Fuentes, director del Instituto de Investigación en Ciencias Sociales (ICSO) de la U. Diego Portales, coincide con este último punto, recordando el rápido desarrollo socioeconómico que ha tenido Chile en las últimas décadas. "Eso podría explicar, por ejemplo, que acá se vea un nivel de optimismo superior al que exhibe Portugal, donde según este mapa tienen menos optimismo pese a que su per cápita es muy superior al chileno".