martes, 23 de diciembre de 2008

Rafael Correa critica a los banqueros por ‘quebrar’ el país

El Jefe de Estado calificó tanto a empresarios como banqueros de “irresponsables” por no ahorrar en épocas de bonanza. Aseguró que la crisis internacional causará fuertes "estragos" en el país.

Quito, EFE

El presidente Rafael Correa aseguró hoy que la crisis financiera internacional causará fuertes "estragos" en el país, aunque aclaró que repartirá el peso de esos impactos entre todos los sectores de la sociedad.

"Una crisis de la magnitud que estamos viviendo (...) tendrá estragos, y fuertes", remarcó Correa, tras insistir en que no permitirá que "esos costos, como siempre, caigan sobre la cabeza de los más pobres".

El mandatario, que ha mantenido un fuerte pulso con empresarios y banqueros, señaló que su Gobierno ya ha empezado a ejecutar estrategias para afrontar los efectos de la crisis internacional.

"Tomaremos medidas inteligentes para tratar de distribuir el peso de la crisis entre los diferentes sectores" de la sociedad y "aprovechar" la situación "como una oportunidad" para resolver las distorsiones económicas, sobre todo las que han generado "injusticia" social, apuntó.

El jefe del Estado, que hizo estas declaraciones durante la inauguración de una gran estación estatal de servicio de combustibles en Guayaquil, arremetió también contra banqueros y empresarios, quienes le han pedido que rectifique su gestión económica para afrontar la crisis.

Correa acusó a los banqueros de haber "quebrado" al país en el pasado y les recriminó de que ahora quieran dar "cátedra de moral y de política económica".

"No somos (parte de) esas cámaras de Comercio, sucursal de mafias políticas, que dominaron por tanto tiempo nuestra patria", ni tampoco "somos esos empresarios que le exigen al Estado el cambio en la política económica", añadió.

Acatar la postura de los empresarios supondría "dejar sin escuelas a nuestros niños, sin atención a nuestros enfermos, sin salud al pueblo ecuatoriano", indicó.

El mandatario calificó a empresarios y banqueros de "irresponsables", porque, criticó, en la época de bonanza de la economía "no fueron capaces de ahorrar" para afrontar los tiempos dificiles.