martes, 29 de julio de 2008

Iglesia católica no acepta 4 temas de nueva Constitución

Innegociables’. Así califica la Iglesia a los temas que critica: derecho a la vida, la unión de hecho gay, el ‘totalitarismo’ estatal en educación y restricciones a la libertad religiosa.

La Iglesia católica anunció ayer que no promoverá ninguna de las opciones para el referéndum de la nueva Constitución.

Los obispos católicos destacan como positivos los textos aprobados para el beneficio de las personas, sobre la economía, la educación y la salud, pero critican la falta de articulados en contra de la pobreza y la corrupción.

Además, califican de inconsecuentes los enunciados que se relacionan con el aborto, la familia, la educación y la libertad religiosa.

Sobre estos cuatro temas, los obispos consideran que se tratan de puntos “no negociables” y mostraron su desacuerdo con lo aprobado.

Los religiosos descartaron una campaña por el Sí o por el No. Piden reflexionar.

La Iglesia católica oficializó ayer su rechazo a varios textos del proyecto de Constitución que aprobó la Asamblea Constituyente el jueves pasado.

En un comunicado y rueda de prensa de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE), los obispos advirtieron inconsecuencias respecto a enunciados sobre el aborto, la perversión de la institución familiar, el sofocante totalitarismo estatal en materia de educación y restricciones a la libertad religiosa. A la vez que los calificaron como “no negociables”.

“Haremos una gran catequesis sobre estos valores que se emanan del Evangelio y trataremos de formar las conciencias cristianas en ese sentido. Pero cada ciudadano será libre al votar”, dijo el presidente de la CEE, Antonio Arregui.

La Iglesia negó la organización de una posible campaña política por el No. No obstante, Mario Ruiz Navas, arzobispo de Portoviejo, quien señaló que la nueva Carta Marga es concentradora de poder, reconoció que harán actividades políticas en búsqueda del bien común y no a favor de un partido.

El presidente Rafael Correa, en el enlace radial del sábado pasado, advirtió a la Iglesia católica que no se convierta en actor político y que no haga proselitismo desde los templos.

“Cuidado la Iglesia se me está alineando con ciertos grupos y partidos políticos. Es mentira que esta Constitución es abortista, que se atenta contra la propiedad privada.... Sí hay curitas conservadores, porque la oligarquía, los pelucones, también tienen sus curitas que desde el púlpito dicen esas mentiras; párense y digan: ‘Padre, usted es un mentiroso, usted no tiene derecho a hacer eso, usted es un actor político, está traicionando su rol de pastor. No me venga a hacer política en esta iglesia, usted es un mentiroso’”, aseguró el Mandatario.

La CEE desde el inicio de la Asamblea Constituyente ratificó su oposición a cualquier tipo de aborto y al matrimonio homosexual.
Incluso acudieron por varias ocasiones a Ciudad Alfaro para insistir en que la nueva Constitución “nazca bajo la bendición de Dios”, con la presencia de su nombre, la defensa de la familia y de la vida desde su concepción.

En el proyecto de la Asamblea, ese artículo señala que “el Estado reconocerá y garantizará la vida, incluido el cuidado y protección desde la concepción, como parte de los derechos de los niños”.

“Hemos insistido muchas veces en que se incluya que la vida es inviolable desde su concepción. Eso no se ha hecho. Cuando se trata de la familia sabemos que es la unión de un hombre y la mujer. La unión entre homosexuales nunca es familia”, dijo el Arzobispo de Guayaquil.

En el tema de la educación, la Iglesia califica como estatista a la nueva Constitución porque el Estado definirá qué es lo que se debe enseñar.
“La palabra laico significa que el Estado no tiene religión oficial. En eso estamos de acuerdo, pero no significa ateo, que es el significado que se da en el proyecto”, dijo Ruiz.

Arregui señaló, además, que serán los obispos los encargados de analizar los comportamiento de los sacerdotes que en sus comunidades hagan campaña por el Sí o por el No.

Detalle
Asamblea

Llamado
Norman Wray (PAIS) fue uno de los asambleístas que se opuso a que se determine la inviolabilidad de la vida desde la concepción y exhortó a la Iglesia católica a que “se mantenga en sus actividades propias”.

División
Durante la Asamblea, el derecho a la vida desde la concepción fue un punto de discrepancias dentro del propio movimiento PAIS.