martes, 22 de abril de 2008

El centro de Guayaquil soporta un caos vehicular en horas pico



La falta de vías rápidas, el exceso de taxis y de buses y la adaptación del sistema Metrovía causan el congestionamiento en las arterias principales del Puerto.

El semáforo marca la luz verde en la transitada avenida De las Américas. En medio del estruendo de las bocinas, una telaraña de carros se estanca en esta principal arteria del norte de Guayaquil. Buses, taxis, carros particulares y motos avanzan lentamente.

Son las 18:30 de un día martes, en la intersección con la avenida Plaza Dañín y el embotellamiento altera a los conductores. Apenas ruedan unos cuantos metros y nuevamente se detienen. “¡Dale, pues, dale!”, “¿Dónde aprendiste a manejar?”, “¡Avanza camarón!”, son algunas de las frases que se repiten en cada cuadra.

Los conocidos ‘cuello de botella’ afectan a las distintas zonas del Puerto Principal. Casi siempre, en las grandes avenidas se agravan los problemas de congestionamiento. En el norte, en vías rápidas como la Benjamín Rosales (frente a la terminal terrestre), la av. De las Américas, Carlos Julio Arosemena y del Bombero, a diario se forman caóticos atolladeros. Desde las 07:00 hasta las 09:00 y desde las 17:00 hasta las 19:00, son las horas de más movimiento.

En el centro, el panorama es similar. El Departamento de Movilidad Urbana del Municipio indica que la zona de mayor tráfico es la comprendida entre las calles 10 de Agosto, avenida Olmedo, Julián Coronel, Malecón y el puente 5 de Junio.

Mientras que en el sur, la avenida 25 de Julio (que llega al Puerto Marítimo) y en ocasiones se congestiona la Domingo Comín
César Arias, experto en tránsito, insiste en que la ciudad tiene buena vialidad y recalca que la clave es utilizar mejor la infraestructura en vías que ya existen. Por eso, señala que hay que identificar los puntos más críticos que requieren soluciones urgentes.

Al norte, por ejemplo, la intersección de la avenida De las Américas y la Plaza Dañín es un nudo vehicular. Ahí, el experto sugiere la construcción de un paso subterráneo para los vehículos.

La avenida del Periodista y la Pedro Menéndez Gilbert (cerca al Cementerio General) también presentan problemas. La solución empezaría con un estudio técnico, ya que, los pasos elevados del sector tienen varios años.

En el sur, Arias señala que se deben hacer ciertas adecuaciones a la vía Perimetral para aliviar el tráfico en las avenidas aledañas. En este sector hacen falta pasos peatonales elevados para no frenar el flujo hacia el Puerto Marítimo.

Una de las obras que se planifica para esta zona es la construcción de un puente que conecte a la avenida de Las Esclusas, en el Guasmo Sur, con el cantón Durán.

En el centro, la solución va por el lado de las vías alternas. Es el caso de las avenidas Machala y Quito, que en las horas pico concentran largas filas de autos. No obstante, hay vías que tienen capacidad y que no son usadas, como la Pedro Moncayo y la José de Antepara.

Para Arias, los carros particulares y los taxis son los que más congestionan la ciudad. Según la Unión de Taxistas del Guayas, cerca de 8 000 unidades circulan en el área urbana de Guayaquil y unos 4 000, en la zona rural aledaña. “Lo ideal serían solo 2 500”.

Otro de los problemas es el número de unidades de transporte público. El director ejecutivo de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG), Ricardo Antón, reconoce que el exceso de buses empeora los embotellamientos. En las calles del Puerto transitan alrededor de 6 000 buses. Aunque el parque automotor no debería sobrepasar las 4 500 unidades.

Por eso, la CTG estableció medidas como la reducción de la vida útil. Hasta fines de año, un bus no debe sobrepasar los 25 años de circulación (antes eran 30). Y a inicios del 2009 se fijará en 20.

Los datos del Departamento de Transporte Público de la institución indican que cerca de 1 100 unidades ya pasaron su etapa de funcionamiento. Por ello, se buscan alternativas como la renovación del parque automotor.

Como solución definitiva, César Arias plantea la habilitación de sistemas de transporte públicos, como las siete troncales de la Metrovía. “El 84% de los guayaquileños depende del transporte público. Solo el 16% depende de los autos particulares”.