jueves, 21 de febrero de 2008

Imponente rascacielos en Nueva York es puesto en venta



NUEVA YORK, Estados Unidos | EFE


El imponente rascacielos de la Quinta Avenida de Nueva York que ocupó años atrás General Motors (GM), situado al sureste del Central Park, está a la venta y su precio podría superar los 3.000 millones de dólares, la cantidad más alta jamás pagada por un edificio de oficinas en Estados Unidos.

Así lo publican este juves varios medios locales, que aseguran que la venta superará los 1.800 millones de dólares que se pagaron por otro rascacielos en esa misma avenida neoyorquina en 2006, el precio más caro en la historia estadounidense.

El edificio GM, de 50 pisos, fue construido en 1968 frente al hotel Plaza, ocupa una manzana entera y, mientras que esta corporación solo ocupa ya unas pocas plantas, tras venderlo en 1991, la mayor parte lo utiliza la famosa juguetería FAO Schwartz.

Ante su fachada también se sitúa el cubo de vidrio que hace de entrada a la tienda de Apple, convertida ya en un punto de visita obligado para los turistas, que también acceden a FAO para ver el famoso teclado gigante sobre el que Tom Hanks bailó en la película Big.

Según The Wall Street Journal, uno de los potenciales compradores es el inversor Joseph Cayre, que podría haberse aliado con otros financieros de Oriente Medio para ofrecer más de 3.000 millones de dólares por el inmueble.

Otro de los interesados podría ser el magnate inmobiliario Larry Silverstein, quien, según diferentes medios, también está dispuesto a pagar una cantidad similar.

Este interés por el edificio de GM, comprado por Harry Macklowe en 2003 a la aseguradora Conseco por 1.400 millones de dólares, es síntoma de que hay quienes ven la isla de Manhattan como una burbuja inmune a la crisis inmobiliaria en Estados Unidos.

En los últimos diez años, el precio medio de las viviendas en Nueva York se ha duplicado, aunque los incrementos en Manhattan han sido mucho mayores, especialmente en determinadas zonas y entre ellas la Quinta Avenida, donde el metro cuadrado comercial se encuentra entre los más caros del mundo.