martes, 19 de febrero de 2008

Fidel Castro renuncia tras casi medio siglo de gobernar Cuba

LA HABANA, Cuba | AFP

El líder cubano Fidel Castro renunció a la Presidencia tras 49 años en el poder, según anunció en un mensaje publicado este martes en la prensa oficial, a cinco días de que el Parlamento defina la nueva cúpula del Gobierno.

"No aspiraré ni aceptaré -repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe", afirmó el líder cubano en su carta firmada de puño y letra, con fecha del 18 de febrero a las 17:30 locales (22:30 GMT).

Sin embargo, nada mencionó de su cargo de primer secretario del gobernante Partido Comunista (PCC, único), que ocupa desde 1965, el cual significa una amplia cuota de poder en la isla.

Último líder histórico del comunismo, Castro, de 81 años, anunció su paso al costado tras casi 19 meses de convalecer de una enfermedad -de origen intestinal- que lo llevó a ceder el mando del país con carácter provisional a su hermano Raúl, ministro de Defensa de 76 años.

Castro comunicó su decisión cuando faltaban cinco días para la histórica sesión del Parlamento, en la que debía ser postulado para la reelección como presidente del Consejo de Estado -Ejecutivo- por cinco años más, y por tanto del Consejo de Ministros.

Con este anuncio deja el camino despejado a Raúl para ser electo presidente, sin que se descarte una eventual sorpresa -según analistas- en el caso de que el vicepresidente Carlos Lage, de 56 años, asuma como cabeza del Estado instalando una nueva generación en el poder.

"Afortunadamente nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución", subrayó Castro.

"Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo. Dispone igualmente nuestro proceso de la generación intermedia que aprendió junto a nosotros los elementos del complejo y casi inaccesible arte de organizar y dirigir una revolución", agregó.

En diciembre, Castro había expresado en un mensaje escrito que no estaba aferrado al poder, ni obstruía el paso de las nuevas generaciones, pero en enero fue electo diputado y quedó técnicamente habilitado para una reelección presidencial el domingo.

"Traicionaría (...) mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo", afirmó en su misiva.

Desde marzo pasado, fuera de la escena pública, sólo visto en videos y fotos, Castro se dedicaba a escribir artículos de prensa bajo el título de "Reflexiones del Comandante en Jefe".

"No me despido de ustedes. Deseo sólo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título 'Reflexiones del compañero Fidel'. Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso", manifestó.

Castro advirtió a los cubanos que "el camino siempre será difícil y requerirá el esfuerzo inteligente de todos". "Desconfío de las sendas aparentemente fáciles de la apologética, o la autoflagelación como antítesis", añadió.

"Prepararse siempre para la peor de las variantes. Ser tan prudentes en el éxito como firmes en la adversidad es un principio que no puede olvidarse. El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo", aseveró.

En su mensaje, Fidel señaló que nunca dejó de advertir que seguía una recuperación "no exenta de riesgos". "Mi deseo fue siempre cumplir el deber hasta el último aliento. Es lo que puedo ofrecer", resaltó.

Desde su primera operación el 27 de julio de 2006, el dirigente comunista libró una batalla contra la muerte, golpeado por la edad y una salud que, según dijo, arrastra el abuso de "tiempos azarosos".

La noche del 31 de julio de 2006 Fidel Castro sorprendió a Cuba y al mundo con una histórica proclama en la que anunció que cedía el poder a su hermano Raúl, con carácter provisional, tras sufrir sangrados "sostenidos".

Sin revelar hasta ahora qué enfermedad le aqueja, Fidel admitió que estuvo al borde de la muerte. Tuvo varias cirugías y dependió por meses de "venas tomadas y catéteres", según confesó.

'Recordman' mundial como gobernante, Castro es el único líder al que conocen siete de cada diez cubanos, por lo que su enfermedad abrió enormes interrogantes sobre el futuro de la isla.

Las reacciones no se hicieron esperar. Desde Madrid la Secretaria de Estado para Iberoamérica, Trinidad Jiménez, dijo que "es el momento en el cual Raúl Castro va a poder asumir con una mayor capacidad, solidez y confianza este proyecto de reformas".

El Partido Comunista ruso señaló que es una "decisión valiente de Fidel Castro", que "fue guiada por los intereses de su país y su pueblo", en tanto que el secretario de Estado francés de Asuntos europeos, Jean-Pierre Jouyet, dijo que espera que "después de esa renuncia se abra una nueva vía y que haya más democracia en ese país".