miércoles, 26 de diciembre de 2007

'Los sueldos bajos motivan la corrupción en el Estado' (fuente elcomercio.com seccion en vivo )

Francisco Díaz, Ex ministro de Trabajo. "Creo que el Presidente tiene todo el derecho a bajarse su sueldo, pero no estoy de acuerdo con que eso se generalice al sector público".

En los últimos días, la Asamblea ha hablado de una reducción salarial para todos los funcionarios públicos hasta igualarlos con el del Presidente de la República. ¿Esta es una medida positiva?

Yo creo que el Presidente tiene todo el derecho a bajarse su sueldo, incluso a no cobrarlo, pero no estoy de acuerdo con que eso se generalice al sector público, porque eso puede ser perjudicial.

¿Perjudicial desde qué punto de vista?

Porque una persona debe recibir su sueldo o salario de acuerdo con las responsabilidades que tiene su cargo y no porque a alguien se le ocurre. Además, un sueldo debe ser un incentivo al trabajo honrado, si no hay esa motivación se genera un desaliento y puede generarse corrupción.

Entonces, ¿los sueldos bajos motivan la corrupción?

La corrupción es un problema ético y moral. Pero quienes ganan salarios ínfimos son más proclives a la tentación de los corruptores.

Sin embargo, eso no quita que los grandes corruptos también sean los que más reciben. Un sueldo debe garantizar las necesidades básicas del trabajador, permitiéndole atender las necesidades.

¿Cómo se puede obtener un sueldo adecuado?

La solución es la homologación o unificación salarial entre todas las instituciones del Estado. Así, no habrá gente que gane más que otra y tenga la misma calificación o rango laboral.

Actualmente existen varias instituciones que son descentralizadas, por lo que fijan las remuneraciones de acuerdo con sus demandas.

Sí, porque pese a que la administración pública tiene regulaciones, las entidades descentralizadas no las cumplen. Por ello incluso hay sueldos que están sobre los oficiales y seguramente por encima del rango que tienen en la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa (Lossca).

¿Esta diferencia entre unas entidades y otras atrae la corrupción de los empleados?

Sí, porque pese a que desde hace más de cinco años que existe la Lossca siguen subsistiendo diferencias entre los altos mandos y los administrativos. Esa brecha es una clara discriminación y genera a su vez insatisfacciones de quienes no reciben los mismos beneficios. Por ello debe normarse a estas entidades autónomas.

La Corte Suprema de Justicia es un ente autónomo y recientemente decidió la unificación salarial. Esto molestó a algunos magistrados, que prefirieron renunciar antes que perder sus beneficios.

La salida de magistrados se produjo porque la unificación significa cambiar las condiciones en las que ellos ingresaron a trabajar y eso les resulta perjudicial. Además, es comprensible que ellos prefieran retirarse antes de que sean afectados.

Pero en la Función Judicial no todos los empleados ganan igual que los magistrados y no han recibido un alza salarial desde hace más de siete años.

La homologación exige que en ciertos casos los funcionarios tengan sus salarios congelados porque se considera que han estado percibiendo remuneraciones por encima de las escalas establecidas en la Lossca. Quizás la función de los bonos bimensuales que recibían buscaba suplir, de alguna manera, que no se alce el sueldo Pero hay que entender que la homologación salarial es un proceso largo y va a exigir una disciplina diferente a la que hemos estado acostumbrados en el país. Es obvio que se siente el congelamiento de los sueldos, pero es un paso necesario para que se camine hacia la unificación de los salarios.

Los funcionarios judiciales aseguran que ellos no pueden ganar lo mismo que lo que reciben en las demás instituciones públicas, de acuerdo con su escala, porque ellos son profesionales.

Los títulos no deben influir en los salarios, sino la experiencia y conocimiento de su labor. Lastimosamente, en la burocracia se pide que para que alguien gane un concurso de méritos tenga muchos títulos, aunque estos no se relacionen con la tarea que deben realizar en sus cargos.

En el caso de los magistrados, ¿cuánto debería ser un sueldo correcto de acuerdo con sus funciones?

Un magistrado de la Corte Suprema debe tener un salario que corresponda a la alta responsabilidad que asume, a la elevada calificación requerida para ocupar el c argo y a la experiencia y trayectoria. Además, para ser magistrado se tuvo que someter a un escrutinio público y que se presenten impugnaciones. Un cargo de magistrados es delicado. Pero no me atrevería a decir de cuánto sería un sueldo adecuado. Un buen salario es necesario, un sueldo excesivo es insultante.

Pero debería ser igual al que perciben actualmente o debería tener un techo de USD 4 000, como propone la Asamblea Constituyente.

No se deben fijar techos. El Presidente tiene derecho a bajarse su salario conforme lo crea conveniente, pero su simple voluntad no puede ser una norma de vigencia absoluta. La remuneración salarial debe ser una retribución y no un regalo. Una buena remuneración debe evitar el pluriempleo, y definitivamente la corrupción. Además, un salario bajo puede conducir a que muchas personas calificadas desistan de participar en la función pública.