martes, 28 de agosto de 2007

Juicio a chilena que compró recuerdos en Rusia

MOSCÚ | AP


El juicio a una estudiante chilena que enfrenta hasta siete años de cárcel por tratar de salir de Rusia con medallas y billetes que compró como recuerdos, fue aplazado hasta el jueves.

Roxana Contreras, de 29 años, ha sido impedida de dejar la ciudad de Voronezh desde el 14 de junio, cuando fue detenida en el aeropuerto con billetes antiguos y medallas, que según ella y su abogado compró en un mercado callejero.

Se le formularon cargos de contrabando debido a tres billetes de principios del siglo XX y una moneda de 1924, explicó su abogado, Alexei Andreyeshev.

Si es declarada culpable, podría ser condenada a entre tres y siete años de prisión.

Contreras, graduada de física de la Universidad Missouri-St. Louis en Estados Unidos, está también acusada de la compra ilegal de documentos oficiales y condecoraciones estatales, por lo que podría ser multada en el equivalente de 40 dólares.

La joven, hija de dos jueces chilenos, se ha declarado inocente, y en declaraciones a medios de prensa de su país ha insistido que ignoraba la prohibición de sacar esos objetos de Rusia. Dijo que, incluso, los compró en presencia de un policía ruso en Voronezh.

El abogado criticó a los fiscales por acusar a Contreras por la compra de objetos que se encuentran frecuentemente en mercados y tiendas de antiguedades en toda Rusia. Dijo que bastaba con que los funcionarios de aduanas hubiesen confiscado los recuerdos, por los que Contreras pagó el equivalente de unos 60 dólares.

El gobierno chileno se interesó en el caso de Contreras, le proporcionó un abogado, y ordenó al embajador en Moscú, Augusto Parra, y al cónsul Sergio Valdés, asistir al juicio, en la ciudad de Ramon, unos 475 kilómetros de la capital.

Contreras, que sigue un post grado en física en Missouri-St. Louis desde 2004, visitaba a unos amigos en Voronezh, luego de participar en una conferencia en el Instituto Max Planck para Sistemas Complejos en Dresden, Alemania, según informó Sonya Bahar, directora del Centro de Neurodinámica de la Universidad Missouri-St. Louis, y conejera de la tesis que prepara Contreras.