martes, 28 de agosto de 2007

Camilla decide no asistir a misa en memoria de Diana , ex princesa de Gales

Después de numerosas críticas de los seguidores de Lady Di, la esposa de Carlos afirmó que no quería ser una distracción.

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La esposa del príncipe Carlos de Gran Bretaña anunció ayer que había decidido no asistir a la ceremonia por el décimo aniversario de la muerte de la princesa Diana, que se celebrará el próximo viernes.

En un comunicado emitido por la oficina del príncipe Carlos, Camilla sostuvo que estaba "conmovida" por haber sido invitada al evento por los hijos de Carlos y Diana, los príncipes William y Harry, pero que había decidido mantenerse al margen. "Tras reflexionarlo, creo que mi asistencia podría distraer la atención del propósito de la ocasión, que es centrarse en la vida y obra de Diana", agregó.

Camilla había aceptado previamente la invitación, y el sábado había justificado su presencia en la ceremonia afirmando justamente que William y Harry se lo habían pedido.

La presencia de Camilla en los actos de homenaje a Diana era muy controvertida entre la opinión pública, ya que muchos en Gran Bretaña consideran que la ex amante de Carlos fue una de las principales razones de la infelicidad de la princesa.

Los seguidores y fanáticos de Diana de Gales dijeron estar "encantados" por la decisión de la duquesa de no asistir a la misa. Joan Berry, secretaria de la Sociedad de Apreciación de Diana, declaró que el grupo "no podría estar más feliz; ni que ganara la lotería". Ese organismo había amenazado con arrojarle huevos podridos a Camilla en caso de que asistiera a la ceremonia religiosa, consignó la agencia ANSA.

Una de las amigas más cercanas de la princesa Diana, Rosa Monckton, dijo ayer a un diario británico que la presencia de Camilla habría sido "profundamente inapropiada".

Por su parte, el ex portavoz real, Dickie Arbiter, aseguró en una entrevista con la cadena BBC que la decisión de Camilla era la correcta.

"Tendría que haber tomado la decisión al principio, cuando se pensó en la idea del servicio religioso, con un comunicado corto que dijera que la duquesa de Cornualles adoraría apoyar a su esposo, a William y Harry, pero que sentía que su participación sería inapropiada", subrayó.

"Esa hubiera sido la noticia del día, y después todos se habrían olvidado. Así hubiéramos evitado toda esta controversia, a sólo cinco días de la misa", agregó Arbiter.

Diana murió en un accidente automovilístico en París el 31 de agosto de 1997, junto a su pareja, Dodi Al Fayed.

A la ceremonia religiosa del viernes han sido invitadas unas 500 personas, entre ellos 30 miembros de la familia real y representantes de las 110 organizaciones de caridad y benéficas para las que trabajó Diana en vida.

El Primer Ministro británico Gordon Brown, el ex jefe de gobierno Tony Blair y el cantante Elton John también están entre los invitados. Los hijos de la princesa, quienes leerán plegarias especiales en recuerdo de su madre, fueron los principales organizadores de la ceremonia.

No están invitadas la novia de Harry, Chelsy David, ni la de Guillermo, Kate Middleton. Tampoco figuran en la lista el ex mayordomo de Diana Paul Burrell ni el padre de Dodi, Mohamed Al Fayed, públicamente enfrentados con la Casa Real.