viernes, 28 de agosto de 2009

Unasur decide crear mecanismos para verificar contenido y aplicación de acuerdos militares

Los presidentes del organismo regional aprobaron un acuerdo que busca “fortalecer a Suramérica como zona de paz”. Antes, protagonizaron una discusión inédita, transmitida en vivo y en directo, en busca de una posición unificada.

Bariloche, Ansa, AFP, DPA

La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) aprobó hoy un acuerdo que prevé que la presencia de fuerzas militares extra regionales no debe amenazar a sus miembros, y dispone instituir mecanismos para verificar el contenido y la aplicación de acuerdos en ese campo.

Estas son las decisiones expresadas en el documento:

1. Fortalecer a Sudamérica como zona de paz, comprometiéndonos a establecer un mecanismo de confianza mutua en materia de defensa y seguridad, sosteniendo nuestra decisión de abstenernos de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial de otro estado de la Unasur.

2. Reafirmar nuestro compromiso de fortalecer la lucha y cooperación contra el terrorismo y la delicuencia transnacional organizada y sus delitos conexos: el narcotráfico, el tráfico de armas pequeñas y ligeras, así como el rechazo a la presencia o acción de grupos armados al margen de la ley.

3. Reafirmar que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede, con sus medios y recursos vinculados a objetivos propios, amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación sudamericana y en consecuencia la paz y seguridad de la región.

4. Instruir a sus Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa a celebrar una reunión extraordinaria, durante la primera quincena de septiembre próximo, para que en pos de una mayor transparencia diseñen medidas de fomento de la confianza y de la seguridad de manera complementaria a los instrumentos existentes en el marco de la OEA, incluyendo mecanismos concretos de implementación y garantías para todos los países aplicables a los acuerdos existentes con países de la región y extrarregionales; así como al tráfico ilegal de armas, al narcotráfico y al terrorismo de conformidad con la legislación de cada país. Estos mecanismos deberán contemplar los principios de irrestricto respeto a la soberanía, integridad e inviolabilidad territorial y no injerencia en los asuntos internos de los Estados.

5. Instruir al Consejo Sudamericano de Defensa, para que analice el texto sobre “ Estrategia Sudamericana. Libro Blanco, Comando de Movilidad Aérea (AMC) ” y realice una verificación de la situación en las fronteras y eleve los estudios resultantes al Consejo de Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno, a fin de considerar cursos de acción a seguir.

6. Instruir al Consejo Sudamericano de Lucha contra el Narcotráfico que elabore en forma urgente su Estatuto y un Plan de Acción con el objeto de definir una estrategia sudamericana de lucha contra el tráfico ilícito de drogas y de fortalecimiento de la cooperación entre los organismos especializados de nuestros países.

Antes de la aprobación del documento, los presidentes de la Unasur protagonizaron una discusión inédita, transmitida en vivo y en directo, en busca de una posición unificada en el documento final de la cumbre sobre la presencia de tropas extrarregionales.

El documento fue modificado durante las casi siete horas de debate, en base a las distintas posiciones expresadas por los mandatarios y la falta de consenso acerca de la decisión de Bogotá de ceder a fuerzas estadounidenses el uso de al menos siete bases militares.

El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, fue el más enojado por la situación, al advertir que la televisación del debate presidencial no ayudó a aclarar las distintas posiciones, además de que las varias intervenciones que mantuvo cada presidente alteraron el encuentro.

Solo quedaron diez presidentes para la tradicional foto de familia, que se tomó durante el receso que se abrió para que los cancilleres debatieran el documento final.

Y la fotografía también se demoró por la ausencia del mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, a quien la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, fue a buscar personalmente hasta la sala de reunión. "Era irreal una reunión de tres horas para debatir este tema", sintetizó por su parte el presidente de Ecuador, Rafael Correa.