miércoles, 8 de julio de 2009

La hija de Michael Jackson pasa al primer plano

Las pocas palabras de desconsuelo que pronunció el martes Paris, la hija de 11 años de Michael Jackson, serán probablemente lo más recordado del funeral del Rey del Pop en el que actuaron grandes estrellas como Mariah Carey y Stevie Wonder.

Paris permaneció en silencio en el escenario junto a sus hermanos mientras el servicio fúnebre de casi dos horas de duración llegaba a su fin con la canción con fines benéficos de Jackson "We Are the World".

Abrazada por su tía Janet Jackson, quien sujetó su largo cabello y le pidió que "hablara sin miedo", Paris se acercó al micrófono, con las lágrimas corriendo por el rostro, mientras parte de la audiencia comenzaban a salir del recinto.

"Sólo quiero decir que desde que nací, mi papi ha sido el mejor padre que jamás podrías imaginarte y sólo quiero decir que lo quiero muchísimo", dijo Paris sollozando cerca del ataúd de oro.

Entre los murmullos de unas 18.000 personas, Paris se dio vuelta y enterró el rostro entre los brazos de Janet Jackson y fue abrazada por otros miembros de la familia.

En un evento en el que varias figuras se refirieron a Jackson, entre ellos el líder de los derechos civiles Al Sharpton, parece que las palabras de Paris serán de lo más recordado de la jornada.

"Nadie estaba preparado para esto. Este será uno de los momentos simbólicos del funeral de hoy", dijo el experto en medios de comunicación Ron Simon, quien lo comparó con el saludo al asesinado presidente John F. Kennedy de su hijo John durante el funeral en 1963.

Paris y sus hermanos, Prince Michael Jr. y Prince Michael II, han sido vistos en público en escasas ocasiones durante la última década, ya que sus rostros han sido frecuentemente protegidos de los fotógrafos con máscaras o velos cuando estaban acompañados de su famoso padre.

Jackson, quien se sentía perseguido por los paparazzi, vigilaba de cerca la privacidad de sus hijos.

"Esta niña de una forma extraña ha sido liberada", sostuvo el académico de medios de la universidad Syracuse Robert Thompson.

"Literalmente, el velo ha caído para ella, y uno tiene la sensación que esa liberación es algo bueno. Pero luego abre la boca y nos recuerda que acaba de perder a su papi", agregó.