miércoles, 27 de mayo de 2009

Corea del Norte alza el tono y amenaza con atacar a su vecina del Sur

SEÚL (AFP) — Corea del Norte alzó el tono el miércoles al amenazar con atacar a su vecina del Sur, a la que Estados Unidos se declaró dispuesto a defender, en una escalada de la tensión, dos días después de anunciar su segundo ensayo nuclear ante la unánime condena internacional.

El régimen comunista de Pyongyang declaró considerar "una declaración de guerra" la decisión anunciada el martes por Seúl de sumarse a la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación (PSI), según un comunicado del ejército citado por la agencia estatal KCNA.

El presidente surcoreano, Lee Myung-bak, exhortó a (tener) "reacciones tranquilas" ante las amenazas.

Por el momento no se enviaron refuerzos militares surcoreanos a la frontera con el Norte, según el ministerio de Defensa.

Estados Unidos, por su parte, respondió a través de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que honrará su compromiso de defender a Corea del Sur.

Además, la Casa Blanca advirtió que las amenazas de Pyongyang sólo reforzarán su "aislamiento".

Tras haber anunciado el lunes un segundo ensayo nuclear desde 2006, que le valió la condena del Consejo de Seguridad de la ONU, Corea del Norte realizó el miércoles un nuevo disparo de un misil de corto alcance. Con éste son cinco los misiles de ese tipo disparados por Pyongyang desde el lunes, según el ministerio surcoreano de Defensa.

Asimismo, los norcoreanos habrían reanudado también la producción de combustible nuclear en su planta de Yongbyon, donde se constataron emisiones de vapor, según la prensa surcoreana.

Seúl sólo tenía hasta ahora estatus de observador en la PSI, lanzada en 2003 por Estados Unidos y a la que ya se sumaron 90 países. Esa iniciativa incluye maniobras militares y autoriza la detención en alta mar de barcos sospechosos de transportar material nuclear y otras armas de destrucción masiva.

Corea del Norte es uno de los principales exportadores de misiles a nivel mundial en los últimos años.

"Todo acto hostil, como el hecho de detener o registrar nuestros barcos (...) dará lugar a una respuesta militar fuerte e inmediata", previno a este respecto Pyongyang.

"Quienes nos provocaron, harán frente a una sanción sin piedad e inimaginable", amenazaron los norcoreanos al precisar que considerará roto el armisticio de 1953 entre ambas Coreas "en la medida en que Estados Unidos hizo entrar" a Corea del Sur en la PSI.

El armisticio de 1953 puso fin a la guerra de Corea (1950-53) pero ambas Coreas nunca firmaron un auténtico tratado de paz y, por tanto, oficialmente aún están en guerra. Así, si Pyongyang considera el armisticio de 1953 roto, "la península coreana volverá a un estado de guerra", previnieron los norcoreanos.

Para Cheong Seong-chang, investigador del Instituto Sejong, las amenazas del Norte "atizarán las tensiones intercoreanas y es posible que se produzca un enfrentamiento naval en la costa oeste".

Ante la actitud norcoreana, el Consejo de Seguridad de la ONU prepara una resolución con nuevas sanciones contra Pyongyang. Sin embargo, el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, consideró el miércoles que no habrá un proyecto de resolución antes del final de la semana.

Por su parte, el primer ministro japonés, Taro Aso, juzgó "importante que se incluyan nuevas sanciones" en esa resolución.

A este respecto, Rusia declaró que se asociará a una "resolución firme", si bien exhortó a una reanudación de las negociaciones con Pyongyang, "único medio" en opinión de Moscú para resolver la actual crisis.

Cerca de seis años de difíciles discusiones a seis partes (las dos Coreas, China, Estados Unidos, Rusia y Japón) no han logrado convencer a Pyongyang a renunciar a sus ambiciones nucleares.

Esas discusiones se interrumpieron después de que los norcoreanos se retiraran en protesta por la condena de la ONU ante un disparo de un misil hecho el 5 de abril.

Uruguay y Brasil, por su parte, se sumaron el miércoles a la condena internacional del ensayo norcoreano que, según estimaron sismólogos estadounidenses, fue el de una bomba atómica cinco veces más potente que la usada en la prueba de 2006.

Brasilia incluso decidió posponer a apertura de una embajada en Pyongyang y llamó de regreso al nuevo embajador que estaba en camino.