jueves, 25 de septiembre de 2008

Las frutas se deben comer enteras (fuente elcomercio.com seccion sociedad)

El azúcar, el calor y el tiempo son armas letales para las propiedades vitamínicas de las frutas. Es preferible comerlas enteras.

Carmen Vélez se sorprendió al ver los resultados de su examen de sangre. La joven, de 23 años, vio que el nivel de glucosa en su sangre estaba elevado, mientras que sus defensas estaban por debajo de lo normal.

“Pensé que cambiar la cola por los jugos iba a dar resultado”, comenta un poco decepcionada.Desde hace dos meses, Vélez decidió dejar el cigarrillo y la cola negra (sus vicios) debido a que su doctor le detectó altos niveles de triglicéridos.

La noticia fue chocante y por eso la estudiante universitaria decidió cortar con todo lo dañino y empezar a consumir frutas.

Pero ahora su sangre registra altas concentraciones de azúcar. Entre jugos hechos en casa, néctares en empaques de ‘tetrapack’ y batidos que compra a la salida de la universidad, en la dieta de Vélez siempre estuvieron las frutas. Entonces ¿cuál fue el verdadero problema?

El gastroenterólogo David Constante tiene claro lo que pasó. Al mezclar la fruta con azúcar, se aceleró su proceso de oxidación y el dulce hizo ácida la preparación. “Esto altera el PH del cuerpo, lo hace ácido y en este caso puede producirse agriera, gastritis y baja las defensas del cuerpo”, explica el especialista.

Desde el momento en que se corta, las frutas inician un proceso de oxidación al tener contacto con el ambiente y el calor.
El guineo, la manzana y el aguacate son los que más rápido comienzan a oscurecerse. Al hacerlo, los nutrientes bajan su nivel en estas áreas oscuras.

Por otro lado, el azúcar disminuye el valor vitamínico y sube el calórico. Un claro ejemplo son los helados de frutas o los yogures endulzados que, si bien son golosinas sanas, no dejan de ser eso: golosinas y no alimento.

Según la nutricionista Alexandra Bajaña, los jugos con azúcar o las frutas con alto nivel de glucosa deben evitarlas quienes sufran de triglicéridos altos, diabetes y obesidad.

“Como ningún jugo se prepara sin azúcar, al menos en nuestro medio, lo recomendable es comerse la fruta directamente”, aconseja Bajaña.

En el mercado existe un gran surtido de productos que se promocionan como naturales por su contenido frutal. Helados, mermeladas, néctares, pulpas, yogures y jugos llenan los estantes de los supermercados.

Sin embargo, antes de llegar a las perchas, estos productos pasan por un proceso de elaboración, donde la fruta pierde sus propiedades naturales.
Gloria Bajaña, gerenta técnica de laboratorio del Programa de Tecnología de Alimentos de la Escuela Politécnica del Litoral, explica que en todas estas presentaciones, la fruta debe pasar por un proceso de refrigeración, asepsia y de aditivos químicos.

En la etapa de la asepsia se expone al fruto a un proceso de esterilización en altas temperaturas, esto evita cualquier tipo de bacteria o infección, lo cual es positivo. Pero al mismo tiempo, se pierden las vitaminas y las proteínas por efecto de oxidación (producida por el calor).

Eso hace de los jugos en cartón un alimento con un nivel vitamínico mínimo. Para Constante, el tiempo que pasó desde que se partió la fruta para procesarla hasta el momento en que el consumidor final la tomará, es demasiado “no queda nada de sus vitaminas originales”.

Él recomienda para la lonchera de los chicos, un yogur natural sin azúcar. “Lo puede acompañar de frutas como moras, guineos o frutillas, que no necesitan abrirse hasta el momento de consumirlas” y agrega que el dulce natural de las frutas compensará la falta de azúcar.

Consumir a tiempo...

El melón, la sandía y el mango poseen altos niveles de glucosa. No son recomendadas para personas con diabetes u obesidad. Pero sí para deportistas por ser hidratantes.

Las frutas deben ser consumidas como colación en la media mañana (10:00) y a la tarde (16:00). Esto evita que a la hora del almuerzo y la merienda haya ansiedad por comer de más.

Las cítricas como la lima, el limón, la naranja, el kiwi, por sus altas concentraciones de vitamina C, sirven para cicatrizar heridas y regenera la piel.

La reina claudia, los duraznos, las manzanas, las peras deben comerse con su cáscara para aprovechar la fibra, que servirá para la digestión.

La reina claudia, los duraznos, las manzanas, las peras deben comerse con su cáscara para aprovechar la fibra, que servirá para la digestión.