lunes, 29 de septiembre de 2008

Correa condiciona diálogo

El Mandatario dijo que nunca ha cerrado las puertas al alcalde
Jaime Nebot.

El presidente de la República, Rafael Correa, contaba los minutos que faltaban para el cierre de la votación.

En una pequeña tarima ubicada en el pasaje Illingworth, junto al Palacio de la Gobernación del Guayas, esperaba los resultados de los exit polls. “Tranquilos, quedan siete minutos”, decía por micrófono a los simpatizantes de PAIS que lo acompañaban a las 16:53.

A las 17:00, tras conocer que el Sí había superado, según las cifras extraoficiales, el 60% de los votos, el Mandatario alzó con alegría los brazos en señal de victoria. Y sonrió más cuando los canales de TV anunciaron que, en Guayaquil (cantón donde se concentró la campaña por el No), alcanzó casi el 50%.

Enseguida, todos los presentes entonaron las canciones Patria, tierra sagrada y Guayaquileño, madera de guerrero.

Desde aquella pequeña tarima, Correa hizo un llamado a la unidad nacional, aunque advirtió que “los que mintieron” en la campaña tienen que rendir cuentas a la ciudadanía.

“Vamos a ver si la nueva Constitución, como quisieron convencernos, es abortista, centralista, hiperpresidencialista o consagra una dictadura... Vamos a ver si es cierto... Y no se olviden quienes trataron de engañarlos”, indicó.

“Pero en todo caso, (hago) un llamado a la unidad, a los que de buena fe estuvieron con el No por cuestiones ideológicas, por convicción, con argumentos... Los respetamos muchísimo. Aquellos que fueron por el No por intereses protervos, que utilizaron argumentos, métodos democráticos. (Los llamamos) a seguir construyendo esa patria nueva, con oposición crítica argumental, (que) nos harán muchísimo bien”, dijo.

En la rueda de prensa que ofreció luego el Jefe de Estado ratificó ese pedido, pero invitó a la oposición a reconocer su derrota, a la que calificó como “paliza histórica”.

Correa dijo que “nunca cerró las puertas al diálogo” con el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot -quien fue uno de los líderes de la oposición a la Carta Magna- aunque este se haya aliado a “grupos fundamentalistas”.
Previamente, en un breve enlace con Ecuavisa, el Presidente señaló que el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, y la Iglesia católica, debían bajar la agresividad con él.

Correa expresó que hoy más que nunca el país está unido: “Los que se creyeron dueños del país, perdieron; a los que hicieron tanta bulla y se creyeron dueños de mi ciudad natal, les hemos dado una paliza. ¿Es esa la división?”.

Correa dijo que “no es momento” de pensar en la reelección presidencial. Indicó que él continuará sirviendo al país desde la Primera Magistratura o como profesor universitario.

Al Mandatario no le gustó que el gobernador del Guayas, Leonardo Vicuña, se haya referido a ese asunto, minutos después de conocer el resultado del plebiscito. Calificó esas expresiones como “inoportunas”.

El presidente Correa dijo que, de inmediato, su equipo de Gobierno preparará las leyes que permitirán desarrollar los principios de la Carta Magna.

En la primera disposición transitoria constan cinco como prioridad del “Congresillo”, que debe aprobarlas en 120 días; y once más, en 360 días.

Antonio Arregui
El presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (CEE) reconoce que el resultado del referéndum de ayer refleja la voluntad popular. “Si se mantiene la interpretación de que el Gobierno y PAIS hacen a los puntos que observamos, si no hay una puerta abierta al aborto, a la desnaturalización de la familia y a la libertad de educación, confío que surja un óptimo plan de gobierno para el futuro del país. Para concertar un futuro hace falta un diálogo franco. No estamos dispuestos a conversar, ese es nuestro método institucional”, dijo.

Susana González
La dirigente de la agrupación Mujeres Majaderas sostiene que no existe una verdadera disposición al diálogo si este se condiciona.

“La verdadera unidad se convoca de manera honesta, con un punto de equilibrio en ese diálogo. El único condicionamiento puede ser la paz y la armonía”, refiere.

Ella recordó que quien marcó la división entre clases sociales y regiones fue el propio Mandatario. “Es él quien primero tiene que rectificar su actitud y luego replicarse en sus discursos. Queremos un presidente que nos guíe, no que divida”.

Alfonso Harb
El ex diputado socialcristiano señaló que en el momento en que el Mandatario condiciona el diálogo, quiere decir que no tiene apertura.

“El Gobierno tiene que admitir que obtuvo la votación de antes, a base de ello tiene que ser más abierto, menos excluyente, que deje a un lado las confrontaciones”.

El Partido Social Cristiano (PSC) debe ser la voz de ese 40% que le dijo No a esa manera de gobernar de Correa. Tendremos una posición crítica. Respaldaremos el diálogo, pero si lo condiciona, seremos un legítimo contradictor”.

León Roldós
“Más que unidad creo que debemos llamar a la democracia al orden jurídico y al derecho. Como ya anunció el ministro de Gobierno (Fernando) Bustamante que para la reelección no habría licencia del Presidente, porque el régimen no contempla licencia. Entonces de qué estamos hablando, de la manipulación del poder. El tema va porque desarmemos toda posibilidad de manipulación. Aspiro a que haya un diálogo y una concertación para la democracia y no la imposición de una mayoría que además resulta la manipulación del poder”.

“Esa gente que pierde intereses ojalá que se calme un poco y nos deje trabajar, (..) les tendemos la mano a buscar una sociedad con menos inequidad, como lo ha hecho la gran parte de América Latina”.

“La nueva Constitución no es un punto de llegada, es un punto de partida”.